sábado, 10 de octubre de 2009

La Aventura de Ser Maestro

Buenas tardes tutor Vicente y compañeros participantes del foro “La aventura de Ser Maestro”

Es cierto, en los inicios como docentes, seguro es que a todos nos ha sucedido, ¿Quién nos podrá afirmar que en su primer clase, no sintió ansiedad o nerviosismo?, Seguramente muy pocos, sin embargo esa ansiedad o nerviosismo es parte del ser humano, es algo que llevamos de manera intrínseca, y seguro estoy que el día que deje de sentir ese nerviosismo, seguramente mi labor como docente habrá terminado. Por supuesto hablo del nerviosismo que te hace sentir vivo, con vitalidad para enfrentar día con día nuestra labor docente y no hablo del nerviosismo que te produce miedo, pánicos; ya que si este fuera el caso, simple y sencillamente nuestra labor docente habría terminado.

En lo particular, una de mis principales debilidades es el no saber aplicar “correctamente” estrategias didácticas; ya que mi principal objetivo al estar frente a grupo y trabajar mis contenidos programáticos, es lograr que mis alumnos adquieran un aprendizaje verdaderamente “significativo”. En nuestra zona escolar, hemos tenido ponentes y nos hablan, que si las estrategias de trabajo colaborativo, que si las estrategias inducidas, que si las de apoyo, de aproximación a la realidad, de búsqueda, etc., y platicadas resultan atractivas, pero en la práctica ya no lo son tanto, también podría ser el hecho de que estás estrategias no son congruentes y/o pertinentes a nuestro entorno o realidad, igual podría ser por que mi interés, es diferente del interés de mis alumnos, y si es así, ¿cómo conciliar estos intereses?

El principal reto por atender, a partir del ciclo escolar que inicia en agosto próximo, es el capacitarme y actualizarme en materia de las nuevas tecnologías de la información (TIC´S) aplicadas a la educación; ya que como es de todos sabido, éstas avanzan día con día, y el cúmulo de conocimientos que generan es enorme y como muestra basta un botón, aquellos que ya no somos tan jóvenes, hace unos 15 o 20 años, cuándo íbamos a imaginar tomar un curso a distancia a través de una computadora, el reto es enorme, sin embargo no hay otra forma de estar a la par de lo que mis estudiantes me están demandando.

Hablar de los logros personales, creo que no es pertinente, por que seguro estoy que todos al paso del tiempo hemos tenido enormes satisfacciones (laborales, económicas, familiares, ETC); ya que de no ser así, no estaríamos en el magisterio.

Una de mis mayores fortalezas: el ser una persona muy tenaz, persistente y constante, trato de sortear las dificultades, esforzándome día con día, el no dejar ninguna actividad a medias, el querer que mis alumnos aprendan lo que a mi no me enseñaron cuando fui estudiante, el querer que mis alumnos aprovechen el tiempo, el tratar de superarme, por que en la medida que lo haga y en esa misma proporción se verá revertido en el proceso de enseñanza aprendizaje de mis alumnos. Reza un refrán: quien se siente a contemplar al ejército enemigo, jamás podrá vencerlo, es decir, para ser mejores, tendremos que esforzarnos por serlo.


En verdad que la lectura: La Aventura de Ser Maestro de José M. Esteve, me remonto a mis inicios como profesor, lo plasmado en esta obra, realiza un retrato de las peripecias que como docentes hemos tenido en los inicios de nuestra labor docente, estoy de acuerdo que uno cuando inicia no tiene la experiencia para enfrentarse a un grupo, y que efectivamente, la forma en como vamos aprendiendo es en base a el ensayo y el error. También estoy de acuerdo que al correr del tiempo y en la medida que nos capacitemos dejaremos (y no solo en contenido programáticos), de estar atrapados en el miedo.

El hacer este tipo de reflexiones, por un lado nos hace retroceder el tiempo y ver como éramos antes, y como somos hoy, si hemos cambiado para bien, estaremos en el camino correcto, de lo contrario, de nada habrá servido la constante capacitación que realizamos, por otro lado nos permite poner los pies en la tierra de vez en cuando, recordar que a un que tengamos formación universitaria, no somos ni más ni menos que profesores, que nuestra labor principal es enseñar día con día, que debemos ser pacientes y flexibles en la enseñanza con nuestros alumnos (y que además por eso nos pagan), que nadie nace con los conocimientos; y que cuando salgamos de casa, en ésta debemos dejar nuestros títulos para convertirnos en los más nobles profesores a favor y en apoyo de la enseñanza de nuestros alumnos.

Ir a: Los Saberes de Mis Estudiantes
Ir a: Análisis de La Encuesta:Los Saberes de Mis Estudiantes